
La página web del
club, se complace en presentar en rigurosa exclusiva mundial, el culebrón
“Del grana al lila”, auténtica biografía del mundialmente famoso BORIS-UROS-CAU
MADRID, escrita, muy a pesar nuestro, por el incombustible Sr. Aguirre, más
conocido como “Erni I, El batallador”.
NOSTÁLGICOS “LA REVISTA ANDELE”
LOTERIA 2003 “PAPELETA DE LOTERIA 2003 Y PUBLICISTAS”
|
EL PALMARES |
||
La auténtica genealogía de nuestro biografiado ha suscitado, y aún suscita, profundas controversias; entre los eruditos más acreditados, como el Dr. Magariños, Julio Arce (en el exilio) y Paco Lobatón, entre otros, pero parece probada la paternidad del colegio Alamán y la maternidad de la Facultad de Derecho. Sobre lo que no hay dudas, es que en los primeros días del año 1962, año 23 de la victoria (o de la oprobiosa como el amable lector prefiera), un grupo de jóvenes alumnos del colegio Alamán seducidos por un panfleto aparecido en “Marca” (resulta impensable que leyeran otra prensa) decidieron jugar al rugby educativo, variante del juego real creado por la sección femenina, en la cual se sustituía el placaje por el acto de arrancar un pañuelito prendido en la cintura del jugador, mismamente a la altura del culo.
Como la rudeza del juego resultaba excesiva para sus mentes juveniles optaron por pedir ayuda a la Facultad de Derecho, en la que un selecto grupo practicaba el juego en su versión original, como complemento a las actividades universitarias habituales, tales como charlar en el bar, intentar ligar con las americanas de Filosofía y correr delante de los “grises”. Mentes retorcidas aseguran que algunos también iban a clase.
Alamán y Facultad continuaron su relación platónica por los bares de Argüelles, pero con la llegada del buen tiempo, y aprovechando las vacaciones de Semana Santa, se lanzaron a juguetear por el césped de la Universitaria, primero solos y luego con unos chicos de Industriales. Finalmente el 21 de Abril del 62 juegan su primer partido contra los Geólogos del Sr. Emiliano; esforzado y tenaz jugador que si no pasó a la historia del rugby por su calidad técnica, si lo hizo por su absoluta ceguera (no se habían inventado las lentillas) que le llevó a sacar una touche hacia la grada, en lugar de hacia el campo. El partido se salda con un triunfo por 6-3 de los ancestros del joven Boris, lo que provoca un orgasmo colectivo del que probablemente arranca la existencia de nuestro héroe.
Totalmente
ebrios de emoción (y de vino) se dedican a organizar otro partido contra el
afamado club de los “Pájaros Azules”, donde empezaba a orar el “Pío”,
D. Alberto Pico, lo que demuestra que el citado club era más bien de los pájaros
de cuenta con independencia de su color. La alegría que embargaba a nuestros jóvenes
amantes no fue obstáculo para que su condición de chicos de colegio de pago o
dignos universitarios decidieran legalizar su situación, sobre todo pensando en
lo que pudiera venir.
Así que tímidamente
se personaron en la parroquia de San Federato Castellano para que el párroco D.
Salvador Ferradas legitimara su unión, como así se hizo en presencia del padre
Calonge y del Sacristán Pedro. No hay muchos datos sobre el embarazo, por lo
que no está muy claro si Borys-Uros-Cau Madrid nació sietemesino o es que su
concepción fue anterior al picnic con los geólogos, pero lo que está fuera de
toda duda es que el niño nació en la clínica de los paracaidistas del Ejército
del Aire de Alcalá de Henares, a las 9,30 de la mañana del 21 de Octubre de
1.962.
El acta de nacimiento la firmó una de las mayores cabezas que ha tenido el rugby mundial, el ilustre Doctor (Ingeniero), árbitro, gastrónomo, federativo, etc., etc.… D. Julio Apraiz Feliú, siendo testigos del acto 15 aguerridos paracaidistas al mando del sargento Chinchón. El emocionado grupo familiar (lamentablemente no hay foto) vestido para la ocasión en unas bonitas camisetas en grana y azabache, obsequio del padre de la novia, y Decano de la Facultad de Derecho, D. Leonardo Prieto Castro, lo formaban los 13 (ni ese día fuimos capaces de juntar 15) que se citan a continuación: Jesús Hidalgo, Rafa Blasco, José María Bascones, Ernesto Aguirre, Miguel Ansuategui, Restituto Gutiérrez, Rodrigo del Hoyo, José A. Piñeiro, Fernando Blanco, Manolo Herrador, Fernando Díaz-Aguado, Fernando Torrens y Julio Suarez.
El acto resultó tan tremendamente emotivo aunque lo ganaran los paracas por 3 a 0 (ya se sabe que ni siquiera los gitanos quieren hijos con buenos principios) que el Sr. Apraiz tuvo que expulsar a Aguirre para que se calmaran los nervios.
Ya tenemos, por tanto, al joven Borys lanzado a la vorágine de la feroz competición, conocida como campeonato de Castilla de 2ª Categoría 1962-63.
El grupo que dirige y anima nuestro héroe muestra claramente sus orígenes y de los ventitres animosos jugadores de esta primera temporada, ocho son juristas (por lo menos eso dicen ellos) y seis proceden de la disciplina (por las muestras, bastante relajada) del Colegio Alamán. El resto son tres amiguetes de Industriales, dos que llegan por libre y el grupo de la Residencia Francisco Franco, compuesto por los inefables hermanos Gómez Ullate (Rafa y Jorgito), que con Rodrigo y Piñeiro contribuyen decisivamente a la estabilización del equipo.
Éste conjunto, al que algunos cronistas de la época consideran más bien una Banda Armada, disputa nueve partidos oficiales (y hace incomparecencia en otro) de los que pierde tres y gana seis, consiguiendo con este palmarés el tercer puesto en la clasificación que establecen los párrocos de San Federato Castellano.
Como la competición era a dos vueltas resulta obvio que participaban cinco equipos, lo cual desmerece un tanto el pomposo tercer puesto. Como méritos del joven Borys y sus amiguetes diremos que marcaron 169 puntos y encajaron 46, siendo el más realizador Piñeiro con 39 puntos (téngase en cuenta que un ensayo valía 3+2)
También disputaron dos amistosos. Uno con sus viejos conocidos del Blue-Bird (sí hombre, los pájaros del Pío) y otro con el Casasola, ilustre institución del Rugby madrileño (finalista aquel año del campeonato de España absoluto) en el que se alineaban, entre otros, dos futuros presidentes de la Federación Española, los señores Noriega y Cortazar (éste por aquel entonces capitán de la Selección Nacional). Los resultados fueron 3-0 y 11-26.
De aquella temporada cabe destacar la formación de los alineamientos y la distancia de los medios, en especial el melé, ya que en aquellos tiempos los delanteros podían romper y buscar al melé contrario desde el momento en que el balón salía de las manos del lanzador de la touche.
Y así, casi sin darse cuenta el pequeño Borys y su incipiente panda, se disponen a afrontar su segunda temporada oficial (1963-64) nuevamente inscritos en la 2ª Provincial Madrileña (recuerde el sufrido lector que no había categorías nacionales) que esta temporada consta de ocho equipos de los que los dos primeros acceden al campeonato de España de 2ª categoría.
La familia de Borys ha sufrido un desequilibrio en cuanto a su composición, ya que el grupo paterno (el colegio Alamán) se queda sólo con dos representantes (Ansuategui y Díaz-Aguado), en tanto que el materno (la Facultad de Derecho) tiene hasta 12. Siguen igual los amiguetes de Industriales (Brotons y Feliciano) y se consolida el grupo del Francisco Franco que alcanza el número de 7 jugadores. El resto hasta los 30 que se alinean con Borys a lo largo de la temporada son amigos y parientes del clan de los Leguleyos.
La temporada es un éxito para Borys y sus amigos que se clasifican segundos empatados con el primero, logrando así una plaza para jugar en Sevilla la fase final del Campeonato de España.
De los 14 partidos se ganan 12 y se pierden 2, uno contra el campeón (la Escuela de Automovilismo) y otro contra el C.M. Cisneros, en un extraño partido disputado en Alcalá sobre un terreno de juego totalmente embarrado. En 14 partidos se marcan 231 puntos y se encajan 22.
Y aquí acaba el segundo capítulo con Borys y sus entusiasmados colegas preparando el viaje a Sevilla que conformará el tercer capítulo de nuestra increíble historia.
CAPITULO IIICon un entusiasmo parejo con su falta de liquidez, los alegres compadres de Borys se lanzan a organizar el viaje a Sevilla, la rama materna del Club, que resulta un tanto pendona, inicia un coqueteo con el delegado de deportes del S.E.U. (Sindicato Español Universitario) de Madrid, al que consigue chulear veinte camisetas nuevas de color negro, color que se eligió no por estar de luto, sino para evitar el mínimo parecido con la banda de Fino Traza (también llamado Rey de las Moscas).
Los párrocos de San Federato ofrecen a Borys canalizar la ayuda económica que para viajes y estancias aportaba a los equipos de Madrid el Arzobispo de la Santa F.E.R., encargándose de la organización del viaje.
La inocencia juvenil del Borys le juega una mala pasada y acepta el plan de su parroquia embarcándose así en un viaje a cuyo lado lo del tal Ulises (el de verdad, no el del Canoe) resulta un juego de niños.
Aunque la apertura del campeonato estaba fijada para las 10,30 del jueves 18 de Marzo, el autocar que debía llevar a Borys y los suyos, y a los disciplinados semisoldados de la Escuela de Automovilismo, sale de Madrid a las 12 de la noche del martes 16.
A pesar de la vetustez del autobús y la prudencia del chofer (a su lado los del Cheli parecerían Alain Prost) a las ocho de la mañana casi se había llegado a Córdoba, momento en que tras un partidita para desayunar, el párroco de San Federato(que viajaba acompañado por su ama y dos sobrinas y también por el ama del arzobispo de la Santa F.E.R.) propone que los jugadores troten 3 o 4 kilómetros por el arcén (entonces cuneta) para desentumecerse, sugerencia que en los de Borys provoca un ataque de risa histérica pero que es bien acogida por los cocheros, que a las ordenes del Teniente Desperdicio patean asfalto ante el estupor de los vehículos que pasan.
Por fin se llaga a Córdoba, donde finalmente se desvela el motivo del extraño plan de viaje !!!El ama y las sobrias no conocen Córdoba!!! Y mientras ellas y el párroco (y por supuesto los cocheros) hacen turismo, Borys y cuadrilla se dedican a explorar los bares de la ciudad para establecer contacto con los reputados vinos andaluces.
Un ratito más de autobús, y se llega a Sevilla donde espera a los expedicionarios el fabuloso Hotel Alcazar (no había habitaciones en el Alfonso XIII) donde pueden relajarse del agotado viaje antes de invadir las calles de Sevilla para continuar la caza de caldos del país.
El sorteo nos deparaba abrir
el campeonato, y nada menos que contra el favorito numero uno la Santboyana. Así
que con la legaña puesta y con media resaca, Borys and Family saltaron al campo
de la Macarena y ante la incredulidad de todos ganan 6 a 3 (drop y golpe de Piñeiro)
con mucha más autoridad de la expresa el tanteo.
La celebración, como no podía se menos,
duro toda la tarde y hasta bien entrada la noche.
El día de San José a las 18 horas hay que jugar la semifinal contra el C.A.D.U. de Sevilla, auténtica selección local con varios jugadores internacionales y financiada por la Junta Federativa de la Catedral Hispalense.
El partido jugado con un calor auténticamente sevillano resulta igualadísimo a pesar de que en el minuto 20 del primer tiempo, el 2ª línea Marcial resulta expulsado por hostificar a un contrario en las mismas barbas del árbitro, en un gesto que se ha convertido en una de las más firmes tradiciones del Club.
Con empate a seis y a punto de cumplirse la hora, el árbitro regala un golpe entre palos a los locales y estos ganan 9 a 6.
La desilusión es tremenda pero hay que sobreponerse y acudir a una gran fiesta que el cabildo federativo ofrece a los equipos participantes.
Borys y los suyos deciden ahogar las penas y lo consiguen plenamente montando una fiesta dentro de la fiesta que aun hoy recuerdan muchos sevillanos (en especial el personal de limpieza de la fiesta). La cosa se prolonga por bares, cabaretes, calles, jardines y alguna comisaría para terminar en el hotel con una emocionante concurso de desmontar muebles y bajarlos a la calle por vía más rápida posible (como ventanas y huecos de ascensor).
En este elegante juego participaron con verdadero entusiasmo los chicos del equipo de bomberos de Andorra con los que compartíamos hotel y con los que a las 1 del día siguiente jugamos el tercero y cuarto puesto del campeonato ganando ellos por 6 a 5 con dos golpes de un abstemio cabrón, que era el único de los 30 que apuntaba a los palos de verdad. Y así, tristes por no ser campeones, pero tremendamente satisfechos con el cartel dejado en “Sevilla se inicia el viaje de vuelta, algo más rápido que el de ida, y soñando y a con la Copa “Federación de Rugby de Madrid en la que van a participar todos los equipos madrileños sin distinción de categorías.
Campeonato
S.E. El Generalísimo
|
XLIII 1975-1976 |
C.D. Arquitectura |
– |
CAU Madrid |
(24-12) |
Copa S.M. El
Rey
|
XLIV 1976-1977 |
CAU Madrid |
– |
C.R. Cisneros |
(26-6) |
|
XLV 1977-1978 |
CAU Madrid |
– |
C.D. Arquitectura |
(22-9) |
|
XLVII 1979-80 |
C.D. Arquitectura |
– |
CAU Madrid |
(19-0) |
|
L 1982-1983 |
F.C. Barcelona |
– |
CAU Madrid |
(27-12) |
2 veces Campeon.
3 Subcampeonatos